PLANES DE NUTRICIÓN

Una alimentación diaria óptima para el deportista debe proveer a su organismo de la carga energética y los nutrientes necesarios para optimizar su rendimiento, favorecer la permanencia de las adaptaciones corporales logradas durante el entrenamiento y facilitar la recuperación entre sesiones de esfuerzo físico.

Los requerimientos nutricionales del deportista varían en función del deporte practicado, de las demandas específicas de sus programas de entrenamiento y de la competición. Las vitaminas, los minerales y los oligoelementos juegan un importante papel como cofactores en reacciones fundamentales del metabolismo energético o de la síntesis de tejidos. Una ingesta subóptima de micronutrientes puede reducir el rendimiento y la adaptación deportiva, incrementar la sensación de fatiga y dificultar la recuperación entre series de competiciones o sesiones de entrenamiento.

¿Por qué es importante?

Una estrategia de hidratación que tenga en cuenta las características y el aporte de líquidos antes, durante y después del ejercicio, evitará situaciones de disminución de la capacidad termorreguladora y cardiovascular, situaciones de percepción aumentada del esfuerzo, situaciones de reducción de la velocidad de la evacuación gástrica y problemas gastrointestinales asociados, así como, situaciones de reducción de la habilidad y toma de decisiones, todas ellas relacionadas directamente con el grado de déficit hídrico.

La recuperación nutricional, considerada un factor clave en el rendimiento deportivo, es específica para cada deportista y cada entrenamiento; deberá estar determinada por los cambios fisiológicos provocados por la tipología del ejercicio (grado de depleción de combustible energético, grado de deshidratación, etc.), el rendimiento o la adaptación del deportista y la duración de la sesión.

La adaptación de un deportista a su plan de entrenamiento depende, entre otros factores, de la capacidad de mantenerse saludable y sin lesiones. La inmunosupresión que puede acompañar una carga física intensa, así como las perturbaciones del sistema hormonal que pueden ocasionar potenciales consecuencias sobre la salud y la integridad ósea, muscular y tendinosa, son factores que merecen especial importancia. Es por ello, que un buen rendimiento deportivo, tiene que asentarse sobre un estado nutricional óptimo, evitando situaciones carenciales de micronutrientes que puedan perjudicar al deportista.

¿Cómo funciona?

El plan nutricional consiste en la determinación de las características del perfil bionutricional del deportista, para poder establecer los objetivos nutricionales específicos. La información se obtiene mediante el historial clínico, el historial deportivo, el estudio detallado de la alimentación y el IOMET.

En función del deporte practicado, del ritmo de entrenamiento, del nivel de competición, de la frecuencia de aparición de lesiones, de la presencia de alteraciones gastrointestinales durante el ejercicio físico, de la determinación de terrenos carenciados, así como, de los objetivos físicos establecidos entre preparador y deportista…, entre otros factores, se establece el plan nutricional general. Éste, se irá modificando en relación con los objetivos/competiciones y con la evolución física del deportista.

El plan nutricional consta de un soporte nutricional, alimentación y suplementación, durante la fase de entrenamiento, y otro soporte nutricional durante las fases de pre-competición y de competición.

Características del programa IOMET

El IOMET es una herramienta que nos permite determinar la presencia de estados celulares carenciados o intoxicados, que comportan un desequilibrio en el metabolismo celular (stress celular) y que pueden comprometer el rendimiento deportivo: percepción aumentada de la sensación de fatiga, sobrecargas musculares, déficits en la recuperación de lesiones, alteraciones gastrointestinales, irritaciones mucosas y disminución de la asimilación de nutrientes…, entre otros factores.

Además nos facilita información sobre cómo depurar el organismo (exceso de toxinas, radicales libres y ácidos en relación con el ejercicio físico), como favorecer la activación del metabolismo celular (optimización del rendimiento), como remineralizar el organismo (pérdidas durante el ejercicio de intensidad moderada-alta) y como reforzar el sistema inmune.

MUESTRA DE MENÚS DIARIOS

DESAYUNO

Café con leche, cereales integrales con fruta troceada, zumo de fruta.

COMIDA

Crema de calabaza con nueces; pescado al horno con zanahoria y cebolla; fruta.

CENA

Verdura con manzana hervida; revuelto de espárragos acompañado de pan integral tomate y aceite; fruta.

DESAYUNO

Café con leche, cereales integrales con un puñado de pasas y nueces, zumo de fruta.

COMIDA

Pasta de composición integral con salsa de tomate; conejo a la plancha con manzana salteada con setas; fruta.

CENA

Endibias al horno con queso azul, salchichas de pollo/pavo o vegetales acompañadas de pan integral; fruta.

DESAYUNO

Café con leche, cereales integrales con virutas de chocolate, zumo de fruta.

COMIDA

Alcachofas al horno, pescado al horno acompañado de patata y cebolla; postre lácteo.

CENA

Puré de garbanzos, hamburguesa acompañada de verduras, fruta.

DESAYUNO

Café con leche, cereales integrales con frutas deshidratadas, zumo de frutas.

COMIDA

Lentejas con arroz, sepia con perejil; fruta.

CENA

Crema de zanahoria, revuelto de gambas, setas y ajetes acompañado de tostadas de composición interal, tomate y aceite; fruta.

DESAYUNO

Café/Colacao con leche, 1 puñado de cereales integrales con frutos secos, bocata de pan integral y pavo.

COMIDA

Crema de calabacín y manzana, ternera acompañada de quinoa al curry; fruta.

CENA

Ensalada variada; empanadas (freír con poco aceite) acompañar de pan de composición integral, tomate y aceite; fruta.

DESAYUNO

Café/Colacao con leche, 1 puñado de cereales integrales, tostadas de pan integral con mermelada sin azúcar y semillas, zumo de fruta.

COMIDA

Verdura (espinacas, acelgas o judías) con calabaza y zanahoria, pescado salteado con frutos secos y arándanos; fruta.

CENA

Pita (con pollo), acompañada de ensalada variada, fruta.

DESAYUNO

Café/Colacao con leche, 1 puñado de cereales integrales, bocata de pan integral y pavo, zumo de frutas.

COMIDA

Consomé (Caldo sin pasta); paella vegetal; fruta.

CENA

Té o infusión; macedonia de frutas (diferentes colores) con queso fresco 0% materia grasa, semillas y frutos secos